Hoy venimos a presentaros una bella historia de deporte, superación y éxito. José Luis García, se quedó ciego hace cuatro años, cuando tenía 28, tras una larga pelea contra una enfermedad llamada uveítis que finalmente acabó con su visión.
Lejos de venirse abajo, desde ese mismo día decidió que quería ser atleta de triatlón paralímpico. Si ya de por sí es unas de las disciplinas más duras y exigentes que se conocen (combinando carrera, natación y ciclismo), imaginaros si todo eso lo tenéis que hacer sin vista... Pues ese día en que le dieron la mala noticia de que no volvería a tener visión, le dijo a la doctora: "usted no se sorprenda si dentro de 4 años me ve en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro". Impresionante Jota, como le llaman sus amigos.
De la mano de sus guías Nacho y Fran, empezó un bonito y exigente camino de espíritu deportivo, superando todas las adversidades que se le pongan en el camino. Sus ganas le han llevado al subcampeonato de España de Triatlón y a la medalla de bronce en el Mundial de Duatlón. La última gran hazaña fue en agosto de 2015, cuando se celebró en Rio de Janeiro una prueba similar a la que se realizará este verano en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos. Consiguió la medalla de oro, sí como lo oís, de oro. Y allí mismo dijo Jota, "Cumplí la promesa que le hice a la doctora, pero en un año menos...".
A continuación os dejamos un corto-reportaje sobre su vida que se ha llevado ya muchos premios. Esta historia nos enseña el poder que puede llegar a tener la pasión por un deporte, el no rendirse nunca y el esforzarse por conseguir las metas que nos propongamos. Encontradlas, y una vez que las visualicéis, no ceséis en vuestro empeño hasta que las hayáis conseguido. Y cuando penséis que no sois capaces, pensad en lo que os diría Jota.





